Adicción es una alteración permanente del sistema neurotransmisor que resulta en el uso compulsivo cuando el afectado ingresa la droga a su organismo. Desde el primer momento que contacta con la sustancia adictiva, pierde el control de su consumo y no puede parar. La perdida del control, la cual se instaura de forma paulatina y progresiva, y va aumentando con el permanente consumo. Al final termina afectando todas las áreas de la vida del ser humano: Social, familiar, pareja y laboral.
El adicto desarrolla una compulsión psicológica por la droga como respuesta a esta alteración de los neurotransmisores, lo cuales buscan siempre estabilizarse y lograr el equilibrio. Esta llamada al equilibrio es tan fuerte como el instinto de supervivencia.
El desorden de la enfermedad aditiva se localiza en el centro de placer instintivo del cerebro, el Hipotálamo, que forma parte del sistema Limbico. En la medida en que continúa la obsesión física comienza a progresar el auto-engaño. A mayor adicción menor capacidad de darse cuenta de su problema y la negación.
La gran preocupación, en la sociedad actual, que yo observo, es la negación a entender el estado de deterioro que presentamos como sociedad. Vivimos en una permanente búsqueda del placer. “La rumba” eterna y no es que disfrutar no sea deseable, pero va a ser muy difícil avanzar en una sociedad “drogada” por: Cocaína, Marihuana, Alcohol, Bingos, Loterías, Sexualidad exagerada, Videos, Novelas, Música estridente y epileptiforme (llámese Changa o Reggaeton), Cigarrillo, Videos-Juegos, Compras Compulsivas, La Droga Política, Endeudamientos Irracionales, “Pepas”, Internet, Computadoras, etc.. Si todavía no nos damos cuenta de que nuestra sociedad esta enferma de “evasión” no queremos pensar, sentir. Y eso lo saben los mercaderes de las drogas mencionadas anteriormente “todas” y nos venden la idea de que esas son soluciones.
Realmente estamos “dormidos”, “dopados” y si no comenzamos a APAGAR tantos distractores externos y despertar nuestro “Ser” interno, lograremos lo que nunca se pensó podría suceder El “Suicidio Social”.
Quizás los pragmáticos, materialistas, dinero dependientes, adoradores y de cosas al leer esto puedan esbozar una sonrisa o carcajada. Sin embargo hay una frase que dice: “Por más que cierres los ojos no deja de amanecer”.
Tengo 32 años de realizar mi oficio de psiquiatría y muchos de ellos en adicciones y nunca como hoy mi preocupación había sido tan grande al ver que estamos como los adictos: No nos damos cuenta de la gravísima situación social que vivimos y lo peor es que justificamos como Banales y fútiles argumentos como yo no voy a dejar de vivir porque vivamos en esta situación, por supuesto que me refiero a los pocos que se dan cuentan, porque hay otros que se preguntan cínica y ciegamente ¿Cuál crisis de vida?.
Dr. Rafael C. Milano
C.I. 2.996.101
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